Sí, has leído bien. Después de muchos años investigando, reflexionando y, cómo no, reciclando, llegué a la siguiente conclusión: el reciclaje puede ayudar a disminuir los niveles de contaminación, pero no es suficiente.

Según los datos extraídos en junio de 2019 de la Oficina Europea de Estadística, observamos que durante el 2016 la Unión Europea (EU-28) intervino en el 53,2 % de los residuos a través de las siguientes técnicas: reciclado (37,8 % de la cantidad total de residuos tratados), utilización como relleno (9,9 %) y valorización energética (5,6 %). El 46,8 % de residuos restantes fueron depositado en vertederos o incinerados. En cuanto a España, tenemos un suspenso en reciclaje ya que, según los datos de la Oficina Europea de Estadística, sólo se recicló el 29,7% de todos sus residuos municipales.

Frente a esta cadena de porcentajes irrisorios, te planteo el siguiente reto: reduce la cantidad de plástico que produces al día. No te estoy descubriendo la panacea debido a que este movimiento, denominado Zero Waste lleva muchos años en vigor y cada vez tiene más adeptos. Consiste en abrir tu imaginación y sustituir todo aquello que es de un solo uso por elementos que duren toda nuestra vida. Te pongo varios ejemplos para que no te pierdas:

La Cocina

Probablemente sea el lugar que más residuos plásticos tenga de toda tu casa, pero no te vegas abajo. Cuando hagas tu lista de la compra, procura buscar tiendas de barrio ya que será más fácil comprar a granel y, sobre todo, no te olvides de llevar tus tuppers y bolsas de tela; carne, pescado, legumbres, verduras, huevos. Además, ayudas al pequeño comercio y a comprar productos de kilómetro cero, evitando así la contaminación atmosférica. ¿Todavía no estás convencido/a?

El baño

No sólo vas a evitar plásticos, sino también ahorrarás económicamente. Para empezar, sustituye ese enorme bote de gel que contiene más agua que otra cosa y vuelve a las pastillas de jabón de toda la vida (compradas a granel o envasadas en papel). En cuanto al cabello, aquí necesitarás buscar alguna tienda especializada donde vendan pastillas de champú (y te aseguro que son muchísimo mejores que cualquier otro producto capilar). En cuanto a esas malditas cuchillas de afeitar de un solo uso y muy propensas a oxidarse, puedes comprar cuchillas de afeitar clásicas ya que sólo tendrás que recambiar las hojas de afeitar; no pienses en aquellas cuchillas de los años 70 porque puedes encontrar modelos fabricados a partir de materiales reciclables. En cuanto a los productos para la menstruación, puedes comprar una copa menstrual en cualquier farmacia, tendrás cero fugas y podrás reutilizarla hasta 10 años. Si necesitas algo más de seguridad para esos días, puedes utilizar una compresa de tela que puedes lavar y reutilizar todas las veces que quieras. En cuanto a los cepillos de dientes, asegúrate que su mango es de madera ya que descompondrá de forma totalmente natural.

El dormitorio

El armario; ese pequeño cubículo que siempre está repleto de ropa también acaba en la basura (tarde o temprano). Por ello, te aconsejo que reduzcas la cantidad de ropa que tienes, porque no necesitas tanta, y que tus nuevas adquisiciones sean a partir de puntos de intercambio de ropa (las puedes localizar en redes sociales) o comprar ropa de segunda mano a través de aplicaciones móviles.

A partir de estas ideas puedes desplegar todo tu ingenio y evitar que los plásticos acaben en vertederos o islas de basura. ¡Un consejo! Empieza poco a poco, son cambios que si introduces en tu vida de manera paulatina podrás gestionar de forma eficaz.