27/09/2019 – Plaza del Altozano – Actividades Ecologistas

La plaza del Altozano ha sido el escenario elegido por diversas asociaciones utreranas encabezadas por Utrera Verde, para concentrarse en torno a un mensaje común: el manifiesto en apoyo a la huelga mundial por el clima.

Utrera también se ha sumado a las actividades organizadas por todo el mundo este 27 de septiembre de 2019 a la Huelga Mundial por la emergencia climática, que ha convocado el movimiento Fridays For Future.

Manifiesto por el clima, Plaza del Altozano de Utrera – 27/09/2019

En la lectura del manifiesto que denuncia el calentamiento global estuvieron presentes diversas entidades y grupos como son: DDeVida, Ancrase, Utrera Limpia y Verde, Eden, Utrera Sostenible, Asc. Víctimas del Paro y Asc. Utrerana de Parados y Trabajadores Precarios, Arrecife; por parte del ayuntamiento de Utrera, la Delegada de Medio Ambiente y Cambio Climático y el Delegado de Nuevas Tecnologías también del Ayto.
Acudieron además muchas familias con niños portando pancartas de denuncia.

MANIFIESTO DE LA PLATAFORMA ECOLOGISTA UTRERA VERDE EN APOYO A LA HUELGA MUNDIAL POR EL CLIMA

Utrera (Sevilla) 27 de septiembre de 2019, 19 horas, Plaza del Altozano.

Esta concentración se enmarca dentro de las actividades de la Huelga Mundial por la emergencia climática que ha convocado el movimiento Fridays For Future en todo el mundo, un movimiento para la lucha contra el Cambio Climático que inició su andadura hace menos de un año inspirando por la joven activista por el clima Greta Thunberg.
Convocamos esta concentración desde la Plataforma ecologista Utrera Verde, en la que nos damos cita personas y colectivos sociales que pretendemos que Utrera se una a la senda de las ciudades sostenibles, que trabajan por reducir sus emisiones de CO2 a la atmósfera en todos los frentes. Con esta cita mundial se abre una ventana de esperanza a las consecuencias más evidentes de la crisis climática: la extinción masiva de especies, la pérdida de vitalidad de los océanos, la pérdida constante de los bosques que son nuestro pulmón verde, los fenómenos climáticos extremos cada vez más frecuentes, la contaminación en las ciudades y la crisis energética que se avecina.

En este contexto de crisis climática, la comunidad científica internacional a través del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC por sus siglas en inglés) determinan que un aumento de la temperatura media global por encima de 1,5ºC nos llevaría a un punto de no retorno en un cambio climático de consecuencias catastróficas que pueden cambiar las condiciones de vida en el planeta tal y como el ser humano ha conocido desde su aparición como especie.

Finalizando el año 2018, el calentamiento global había supuesto un aumento de la temperatura media global de 1,2ªC por encima de los niveles preindustriales, cuando comenzamos a emitir Gases de Efecto Invernadero (GEI) provenientes principalmente del uso de combustibles fósiles y del cambio a un modelo de producción, ganadería y agricultura intensivos. Esto ha hecho acumularse en la atmósfera cantidades de CO2 sin precedentes, y seguimos aumentando el ritmo de las emisiones de GEI.
Según el IPCC nos queda hasta 2030 para revertir la situación y no sobrepasar el límite de los 1,5ºC. Apenas unos diez años. La situación es alarmante y de urgencia. Es necesario reducir muy significativamente las emisiones y aumentar las zonas de almacenamiento o sumideros de CO2, es decir, los bosques entre otros.

Por ello, tenemos una hoja de ruta en nuestra mano, que es responsabilidad de todas las personas, de todos los colectivos y de todas las instituciones, y el primer paso es reconocer que estamos ante una situación de emergencia, y que ello requiere la adopción de medidas excepcionales.

Necesitamos poner en marcha planes de acción a todos los niveles: desde los gobiernos municipales al europeo, los centros educativos, las empresas, implicando a toda la sociedad en el cambio. Tenemos que producir cambios en la forma en que nos movemos, producimos energía, alimentos y todo tipo de productos. Tenemos que reducir el consumo de recursos no renovables, y aprender a reducir y a gestionar los residuos con los que contaminamos el planeta y, en especial, los países más pobres. Es necesario que adoptemos medidas encaminadas a un modelo energético y de transporte que deje atrás los combustibles fósiles; un modelo de producción y consumo no basado en la obsolescencia programada y el uso de plásticos; una agricultura y ganadería más cercana, de especies locales, menos intensiva y más respetuosa con su medio… En definitiva crear una sociedad que sea compatible con la vida de nuestra propia especie y las que comparten con nosotros este maravilloso planeta.

Y sabemos cómo hacerlo, existen numerosas iniciativas por todo el mundo que ya han empezado a caminar en este sentido y sabemos que funciona. Tenemos el conocimiento y la información, la tecnología y la ciencia, sólo falta una verdadera voluntad política y ciudadana. Podemos llegar al 2030 con parte del camino recorrido. Durante muchos años hemos colocado la economía por encima del bien común y de los límites de la biosfera. A partir de ahora tenemos que revertir la situación, y repensar cómo podemos satisfacer nuestras necesidades de manera equitativa, justa, teniendo en cuenta los límites biofísicos del planeta, poniendo en el centro a la sociedad, y sustituyendo el individualismo y el egoísmo que han primado tanto tiempo en nuestros sistemas, por la cooperación y la solidaridad universal, con las generaciones presentes y futuras.

Por todo ello, nos sumamos con este acto en Utrera a los movimientos por el Clima que se están celebrando por todo el mundo. Somos conscientes de la urgencia de tomar partido, de la necesidad de unirnos y de convencer a cada vez más ciudadanía, y estamos ilusionadas/os de ver que los movimientos por el Clima están hoy más fuertes que nunca.

La Plataforma Ecológica Utrera Verde viene para cumplir su misión en esta ciudad de la campiña sevillana, de clima duro y seco, que necesita más que otras ciudades, emprender acciones urgentes y de todo tipo para hacer frente a las consecuencias del cambio climático y preservar el Planeta, porque no tenemos un PLANETA B.
Por una Utrera Verde, ecológica, activa, concienciada, informada, crítica y respetuosa con la Vida.