Los fabricantes y productores se afanan en vestir sus productos lo mas atractivos posibles para el consumidor, eso implica muchas veces el uso de envases que realmente no son necesarios y al final se convierte en un problema.

La producción y el consumo de plásticos sigue aumentando cada año a un ritmo alarmante. Como resultado, el flujo de estos materiales al medio ambiente continúa en aumento. Se estima que hasta 12 millones de toneladas llegan a los océanos cada año, y que el equivalente a un camión de basura acaba en el mar cada minuto.

Por ello Greenpeace ha lanzado una petición demandando a los supermercados que eliminen los envases de plástico de un solo uso de sus productos. Estos envases suponen un gran problema medioambiental que sólo puede solucionarse de forma efectiva si nos dirigimos a su raíz, la elevada producción y consumo de plásticos. Los supermercados tienen un papel crucial en el consumo de plásticos, ya que la gran mayoría de sus productos están envasados ofreciendo escasas alternativas.

Los plásticos de un solo uso generan graves problemas en los océanos. Afectan a más de 550 especies de fauna marina, e indirectamente al ser humano. En primer lugar porque se pueden enredar con ellos, obstaculizando su desarrollo vital, y en algunos casos causando su muerte por estrangulamiento, asfixia, o restricción del movimiento.