La producción y el consumo de plásticos sigue aumentando cada año a un ritmo alarmante. Como resultado, el flujo de estos materiales al medio ambiente continúa en aumento. Se estima que hasta 12 millones de toneladas llegan a los océanos cada año, y que el equivalente a un camión de basura acaba en el mar cada minuto.

«La eficiencia energética trata de producir el mismo o mejor resultado utilizando para ello menos energía, esto es posible gracias a la utilización de materiales y productos tecnológicamente más avanzados»

Gracias a los avances tecnológicos y al uso de nuevos materiales, es posible fabricar productos ecológicos que hace poco eran inimaginables, con un menor consumo y contaminación.
Se trata de preservar la sostenibilidad medioambiental tanto como sea posible.

Si tomamos una bombilla de filamentos y una de LEDS (ambas con la misma cantidad de lúmenes de iluminación), la diferencia de consumo entre ambas es significativa, a favor de las de LEDS que consumen un 90% menos, duran entre 50.000 y 100.000 horas mientras que las de filamento tan sólo 1.000 horas.

Desde la Lámpara Incandescente hasta la tecnología LED han pasado muchas cosas, he aquí una breve historia.

BOMBILLA ELÉCTRICA

Dejando a un lado otras formas de iluminación no eléctrica, los primeros hogares usaban alumbrado mediante bombillas incandescentes, se trata de una ampolla de cristal en cuyo interior se encuentra un filamento de tungsteno al vacío, en la base del bulbo de cristal hay un casquillo metálico a rosca que además de servir de soporte, sirven para realizar los contactos eléctricos. El tono de iluminación de estas lámparas tiene el característico predominante color cálido, de unos 2500-3000º Kelvin.

¿Como funciona?: El filamento al recibir corriente eléctrica se pone incandescente, gracias al material empleado (tungteno) y al vacío creado en el interior de la ampolla no llega a fundirse de inmediato, pero tiene un desgaste contínuo que le acorta la vida pronto.
La bombilla de filamento es muy poco eficiente, ya que gran parte de la energía que consume se transforma en calor y el resto en luz, además su vida útil es de sólo mil horas.

TUBO FLUORESCENTE

Las lámparas de tubos fluorescentes (lámparas de descarga), eran una buena solución para iluminar, pero también eran poco eficientes, un tubo de 18 vatios, sumado al equipo necesario para su funcionamiento (reactancia y cebador), terminaba consumiendo el doble: 36 vatios. Su tono de luz era blanco frío, aunque después salieron al mercado colores de luz mas naturales, como el trifósforo.

Por su naturaleza necesitaban un precalentamiento para su funcionamiento, esto lo lograba calentando el gas de su interior mediante el encendido de dos filamentos situados en los extremos gobernados por el cebador que producía el encendido inicial, la reactancia conectada al tubo era un componente metálico muy pesado y que también terminaba calentándose bastante, la vida útil se situaba en torno a las 6.000 horas con una media de dos encendidos por día (cálculo según el fabricante), el ciclo de encendido/apagado acortaban bastante su vida útil. Estos tubos contienen vapor de mercurio y polvo de fósforo por lo que contaminan más y son más difíciles de reciclar.

LÁMPARA HALÓGENA

La bombilla halógena fue una mejora de las de incandescencia, contienen en su interior además del filamento, alogenuros metálicos (de ahí su nombre) y conseguía ahorrar un 10% respecto a las de filamentos. En la imagen de la izda. se observa una ampolla dentro de otra, es este caso la externa es meramente decorativa, tambien se comercializaba otras versiones de esta bombilla, como la dicróica (una semiesfera de espejos que retropoyectaba el haz de luz en forma directiva y con una apertura limitada), y también se podía encontrar en las tiendas solo la ampolla con dos pines planos o con diersos tipos de casquillos.

En ésta versión de bombillas se podía elegir entre luz cálida o luz fría, teniendo una vida útil de unas 2.000 horas.

BOMBILLA BAJO CONSUMO

Luego fue la lámpara de bajo consumo, con una vida útil de 10.000 horas, tardaba unos minutos en dar la máxima luminosidad y al igual que la bombilla de incandescencia también se calentaba bastante, en cuanto a tonalidad de color las mas comunes eran las de 3500ºk (luz cálida) y 6000ºk (luz fría), aunque también se podían encontrar en otros tonos.

aunque su eficacia se situaba en torno al 80% respecto a la incandescente, parecían ser la solución a los inconvenientes de las anteriores, pero su vida se acortaba por cada ciclo de encendido/apagado, eran sensibles a la humedad y cambios de temperatura, además estaban fabricadas con materiales contaminantes como el mercurio y eran más difíciles de reciclar.

ILUMINACIÓN LED

LY por fin dio el salto a la iluminación las lámparas led (del Inglés Light Emiting Diode = Diodo Emisor de Luz), desde los años 80 del pasado siglo XX han mejorado mucho, siendo la tecnología que ha conseguido altas tasas de ahorro en torno al 90% respecto a la bombilla normal, revolucionado el mercado, se calientan poco y tienen una vida útil muy amplia, entre 50.000 a 100.000 horas (la diferencia de duración está en la calidad de los materiales utilizados y si disponen de buena refrigeración interna, en cuyo caso la vida de los leds es mayor). La tecnología LED ha evolucionado de tal manera que hoy en día es posible encontrar cualquier gama de color de iluminación (sobre todo las tiras de leds), además se pueden combinar para obtener un sinfín de tonos de lo mas variado que se pueda imaginar.
Tienen todas las ventajas y además como no disponen en su interior ningún gas, su reciclaje es relativamente sencillo, es la mejor opción a día de hoy.

Tipos de casquillo bombillas LED
Bombilla incandescenteFluorescenteBajo ConsumoLED
25W18W9W5W
60W36W20W10W
100W72W30W15W
200W65W30W
Duración
1.000 horas
Duración
6.000 horas
Duración
10.000 horas
Duración
100.000 horas

Tabla comparativa de consumos y duración media de las diferentes tipos de iluminación eléctrica